Bebedero para colibrí rojo con una flor amarilla en la boquilla y un silfo posado
Guía, cuidado del bebedero

Bebedero para colibrí: hormigas, abejas, agua que se daña y cómo resolverlo

Un silfo macho en un bebedero rojo en el bosque nublado de Mashpi, occidente del Ecuador. No es en San Pedrito. Foto: Jasmine Nears (nearsjasmine), CC BY-SA 2.0, Wikimedia Commons.

¿Tu bebedero para colibrí se llena de hormigas, abejas o agua turbia? Casi siempre la causa es azúcar donde no debe estar: un goteo, una boquilla pegajosa o agua vieja. Audubon recomienda cambiar el agua dos veces por semana cuando hace calor. Aquí van las soluciones, desde nuestra finca en los Andes del Ecuador.

¿Por qué se llena de bichos el bebedero?

Porque el agua con azúcar atrae a todo lo que vuela o camina. Si el bebedero para colibrí gotea o está sucio, los insectos llegan antes que los colibríes.

Esta guía es solo para resolver problemas. La receta del agua está en nuestra guía de qué comen los colibríes: una parte de azúcar blanca por cuatro de agua, sin colorante y sin miel. Tampoco uses panela ni azúcar morena, por más natural que parezca.

8 problemas del bebedero para colibrí: causa y solución

Busca el síntoma de tu bebedero para colibrí en la primera columna. Las soluciones vienen de Audubon y de la National Wildlife Federation (NWF), que enlazamos más abajo.

ProblemaCausa probableSolución
Abejas o avispas en las boquillasGoteos, azúcar derramada, piezas amarillasAjustar piezas, limpiar derrames, usar protectores y un bebedero rojo
Hormigas dentro del aguaUn camino por el gancho o la cuerdaColgar un foso para hormigas con agua sola
Agua turbia o lechosaFermentaciónVaciar, lavar con vinagre, enjuagar y rellenar
Puntos negros o mohoFalta de limpiezaTallar cada pieza y lavar más seguido
El agua se daña en un díaSol directo y calorPasar el bebedero a la sombra y llenar menos
Gotea con el vientoGancho que se mece, sellos flojosColgarlo lejos del viento y revisar los sellos
Un colibrí espanta a los demásDefensa de territorioPoner más bebederos, separados o juntos
No llega ningún colibríAgua vieja, bebedero escondido o muchas flores cercaCambiar el agua, ponerlo a la vista y tener paciencia

Abejas y avispas: cómo alejarlas

Quítales el acceso al agua y elimina el azúcar derramado. El diseño del bebedero para colibrí hace casi todo el trabajo.

La guía de plagas de Audubon da tres consejos. Los protectores para abejas sirven, pero no si el bebedero gotea. Limpia los derrames con esponja y agua caliente al menos una vez por semana. Y si el problema sigue, evita los bebederos con adornos amarillos, porque ese color atrae a las abejas.

Los bebederos tipo plato ayudan mucho. En ellos el agua queda fuera del alcance de la lengua corta de una abeja, mientras que la lengua larga del colibrí llega sin problema. Nunca fumigues cerca del bebedero: Audubon pide un jardín sin insecticidas, y los colibríes necesitan insectos para alimentar a sus crías.

Rojo sí, amarillo no

El rojo atrae a los colibríes y el amarillo a las abejas. El mejor bebedero para colibrí, si tienes abejas, es casi todo rojo.

Muchos bebederos traen florecitas amarillas en las boquillas, como el de la foto de arriba. Si las abejas te molestan, cámbialas por rojas o busca otro modelo. Lo que nunca debes pintar es el agua. La National Wildlife Federation advierte que los colorantes pueden hacerles daño. El plástico rojo basta.

¿Cómo quitar las hormigas del bebedero?

Con un foso para hormigas: un vasito con agua sola que se cuelga encima del bebedero para colibrí. Las hormigas bajan por el gancho, llegan al agua y no pueden pasar.

Según Audubon, algunos bebederos ya traen el foso incorporado, y para los demás se venden trampas que se enganchan. Las hormigas no lastiman a los colibríes, pero se meten en las boquillas, las tapan y se ahogan en el agua. Revisa que el foso no se seque, sobre todo con sol o viento. Úsalo solo con agua, nunca con veneno.

Inca collarejo posado en una rama mostrando el blanco de la cola
Inca collarejo en San Pedrito, Cuyuja, 1 de marzo de 2025, cerca de donde colgarán nuestros bebederos. Foto: Simon Toaquiza.

¿Cada cuánto cambiar el agua del bebedero?

Unas dos veces por semana si hace calor, y cada uno o dos días si hace mucho calor. Si se pone turbia, cámbiala ya.

Audubon aconseja cambiar el agua dos veces por semana en clima cálido. La NWF va más allá: lavar el bebedero cada uno a tres días según el clima, y a diario o día de por medio cuando hace calor. Un truco práctico es llenar el bebedero para colibrí solo con lo que alcanzan a tomar antes del próximo cambio.

Para lavarlo, la recomendación clásica de Audubon es una parte de vinagre blanco por cuatro de agua, más o menos una vez por semana. La NWF sugiere agua caliente, vinagre suave y un cepillo para botellas. Después enjuaga varias veces antes de volver a llenar.

Señales de que el agua ya no sirve:

¿Y el papel aluminio? Lo que dicen las fuentes

Algunas personas envuelven el bebedero para colibrí en papel aluminio para reflejar el sol y que el agua no se caliente. La idea suena lógica, pero no está comprobada.

No encontramos ninguna recomendación del papel aluminio en Audubon, la National Wildlife Federation ni el Laboratorio de Ornitología de Cornell. Los artículos que lo promueven son de revistas de hogar y cocina. Uno de ellos, House Digest, reconoce que no hay garantía de que evite que el agua se dañe. Si lo pruebas, cubre solo el depósito y aleja el aluminio de las boquillas. Pero primero haz lo que sí recomiendan las organizaciones de aves: sombra y agua fresca.

Sol, lluvia y dónde colgarlo

La sombra es la mejor defensa contra el agua dañada. Cuelga el bebedero para colibrí a la vista de los colibríes, pero lejos del sol fuerte y del viento.

¿Lo quieres en el corredor o junto a una ventana? Está bien, siempre que no le dé el sol de la tarde y puedas bajarlo fácil para lavarlo. Audubon sugiere lugares con poco viento y piezas bien ajustadas, porque un bebedero que se mece gotea.

En Cuyuja el clima es fresco y muy húmedo: el GAD parroquial reporta de 10 a 16 °C y humedad sobre 80% todo el año. El agua se daña más despacio que en tierra caliente, pero la humedad favorece el moho. Por eso nuestros bebederos se revisarán a diario y el agua se cambiará al menos dos veces por semana.

El volcán Antisana sobre el bosque nublado, visto desde San Pedrito en Cuyuja
El Antisana desde nuestra finca en Cuyuja, agosto de 2024. Foto: Simon Toaquiza.

Colibríes peleones: cuando uno se adueña del bebedero

Que un colibrí espante a los demás es normal. Defienden la comida porque gastan energía rapidísimo.

En un artículo de Audubon, el ornitólogo Scott Weidensaul propone dos salidas. Puedes colgar varios bebederos separados o fuera de la vista uno del otro, por ejemplo a la vuelta de la casa. O puedes juntar muchos en un solo lugar, hasta que ningún colibrí logre espantar a todos.

En los Andes, los más peleones suelen ser las coronitas. La coronita pechicastaña es a menudo la dueña de los bebederos en nuestra carretera. Aprende a reconocerlas en nuestra guía de coronitas.

Coronita pechicastaña posada en una ramita mostrando el pecho castaño
Coronita pechicastaña, una dueña habitual de los bebederos, fotografiada en San Isidro, vertiente oriental del Ecuador. Foto: Charles J. Sharp, CC BY-SA 4.0, via Wikimedia Commons (cropped).

Cómo hacer un bebedero para colibrí casero

Se puede, y no hace falta comprar nada caro. Lo que importa no es el envase, sino que se lave fácil y no gotee.

  1. Elige un envase de boca ancha que puedas tallar por dentro con un cepillo.
  2. Dale color rojo con una tapa, una cinta o un platito rojo, nunca pintando el agua.
  3. Evita el amarillo en cualquier pieza, para no llamar a las abejas.
  4. Haz agujeros pequeños por donde quepa el pico, pero no se derrame el agua.
  5. Prueba que no gotee antes de colgarlo, con agua sola.
  6. Cuélgalo a la sombra, con un foso para hormigas encima.
  7. Llénalo con la receta 1:4 y cambia el agua con la misma frecuencia que un bebedero comprado.

Un bebedero para colibrí casero que no se puede lavar bien es peor que no tener ninguno. Si dudas, compra uno sencillo de plato, que se desarma y se limpia en minutos.

Cómo serán nuestros bebederos en San Pedrito

La Finca San Pedrito es un mirador familiar de colibríes en Cuyuja, en la vía Quito–Baeza, a unos 30 minutos pasando Papallacta. Todavía no abre.

Cuando abramos, nuestros bebederos seguirán estas mismas reglas: agua 1:4 sin colorante, bebederos rojos y revisión diaria. Estarán junto a flores nativas, para que los colibríes tengan siempre su comida natural. Mira las plantas que sembramos y cómo planear tu visita.

Bebedero para colibrí: preguntas frecuentes

¿Cómo evito que las abejas se metan al bebedero para colibrí?

Evita los goteos y las piezas amarillas. Usa un bebedero tipo plato con protectores, aprieta bien las piezas y limpia el azúcar derramado. Las abejas buscan el amarillo y el almíbar que gotea.

¿Cómo quito las hormigas del bebedero?

Cuelga un foso para hormigas, un vasito con agua sola, encima del bebedero. Las hormigas bajan por el gancho y no pueden cruzar el agua. Muchos bebederos ya traen uno.

¿Cada cuánto se cambia el agua del bebedero para colibrí?

Unas dos veces por semana cuando hace calor, según Audubon. Con mucho calor, cada uno o dos días. Cámbiala enseguida si se pone turbia o tiene moho.

¿Cómo se lava un bebedero de colibríes?

Con una parte de vinagre blanco por cuatro de agua, más o menos una vez por semana. Talla con un cepillo, enjuaga varias veces con agua limpia y vuelve a llenar.

¿Sirve envolver el bebedero en papel aluminio?

No hay pruebas de que funcione. La idea es reflejar el sol para que el agua no se dañe, pero ninguna organización de aves lo recomienda. La sombra y el cambio frecuente del agua sí funcionan.

¿Puedo hacer un bebedero para colibrí casero?

Sí, si es fácil de lavar por dentro, no gotea y tiene partes rojas. Lo importante no es el envase sino que el agua esté siempre limpia.

Fuentes

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